Mostrando entradas con la etiqueta Anónimo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anónimo. Mostrar todas las entradas
Hasta los eggs
Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frias lunchs y los repartos de cine castings, este pais no es el mismo, ahora es mucho, muchísimo más moderno.
Antes los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles y los obreros, sacaban la fiambrera al medio día en vez del tupper-ware.
Ahora hacemos aeróbic, en vez de gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día 50 palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suena mucho mejor.
Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tenga la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap......
Ya no tenemos sentimientos, sino fellings, sacamos tickets ,compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el raffing, en lugar de acampar hacemos camping y cuando tenemos mocos, usamos kleenex.
Esos cambios de lenguaje han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres ya no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips y despues de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mejor que el tónico.
Ya no corremos, hacemos footing, no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar, pero siempre encuentra un parking.
El mercado ahora es el marketing, el autoservicio, el self-service y el encargado, el manager.
Los importantes son vips, hacen meetings, se hacen liftings y salen con top-model, dicen ok, comen cocktails y no usan auriculares sino walkman. Estas cosa enriquecen mucho.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Parábola del pescador
Un banquero americano estaba en el muelle de un pueblito caribeño, cuando llegó un botecito con un solo pescador.
Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño. El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlos… El pescador respondió que sólo un rato.
El americano le preguntó que por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado… El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El americano le preguntó qué hacía con el resto de su tiempo… El pescador dijo: “duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida agradable y ocupada."
El americano replicó: “soy de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y, con los ingresos, comprar un bote más grande y, con los ingresos del bote más grande, podrías comprar varios botes; eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un envasador y, eventualmente, abrir tu propia envasadora. Deberías controlar la producción, el envasaje y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a la Capital, donde manejarías tu empresa en expansión”.
El pescador le preguntó:
- Pero, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?
A lo cual respondió el americano:
- Entre 15 y 20 años.
- ¿Y luego qué? - preguntó el pescador.
El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte. “Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu empresa al público. Te volverás rico… ganarás millones”.
- Millones … ¿y luego qué?
- “Luego te puedes retirar. Te mudas a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, tirarte la siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo a tomar vino y tocar guitarra con tus amigos”.
Y el pescador respondió:
- “¿Y acaso eso no es lo que ya tengo?”
Anónimo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)