El Estado es la autoridad, la dominación y
el poder organizados de las clases poseedoras sobre las masas... la negación
más flagrante, más cínica y más completa de
la humanidad. Quebranta la solidaridad universal de todos los hombres sobre
la Tierra y hace que algunos de ellos se una sólo con el fin de
destruir, conquistar y esclavizar a todos los restantes... La flagrante
negación de la Humanidad que constituye la esencia misma del Estado
es, desde su punto de vista, su deber supremo y su mayor virtud... Así,
ultrajar, oprimir, despojar, saquear, asesinar o esclavizar al prójimo
es considerado habitualmente un crimen. En cambio, en la vida pública,
desde el punto de vista del patriotismo, todo esto se transforma en deber
y en virtud cuando se hace para mayor gloria del Estado, para la conservación
o extensión de su poderío, ...Esto explica por qué
la historia entera de todos los estados antiguos y modernos es una mera
consecuencia de crímenes oprobiosos; explica también por
qué los reyes y los ministros, del pasado y del presente, de todas
las épocas y de todos los paises -estadistas, diplomáticos,
burócratas y guerreros-, si se les juzga desde el punto de vista
de la simple moralidad y de la justicia humana se han ganado cien veces
o mil veces de sobras la condena a trabajos forzados o a galeras. No hay
ningún acto de horror de crueldad, ningún sacrilegio, ningún
perjurio, ninguna impostura, ninguna transacción infamante, ningún
expolio descarado ni ninguna transacción ruin que no hayan sido
o sean perpetuadas por los representantes de los estados, bajo el mero
pretexto de estas palabras elásticas, tan dicatadas por la conveniencia,
y sin embargo, tan terribles: "por razones de Estado".
Mijaíl Bakunin.
Mostrando entradas con la etiqueta Dominación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dominación. Mostrar todas las entradas
Por razones de Estado
sábado, 24 de noviembre de 2012
El mundo es un misterio
Preguntas que se haría un extraterrestre al llegar a nuestro planeta, por Eduardo Galeano.
Un grupo de extraterrestres ha visitado recientemente nuestro planeta. Ellos querían conocernos, por pura curiosidad o quién sabe con qué ocultas intenciones.
Los extraterrestres empezaron por donde tenían que empezar. Iniciaron su exploración estudiando al país que es el número uno en todo, número uno hasta en las líneas telefónicas internacionales: el poder obedecido, el paraíso envidiado, el modelo que el mundo entero imita. Empezaron por ahí, tratando de entender al mandamás para después entender a todos los demás.
Llegaron en tiempo de elecciones. Los ciudadanos acababan de votar, y el prolongado acontecimiento había tenido a todo el mundo en vilo, como si se hubiera elegido al presidente del planeta.
La delegación extraterrestre fue recibida por el presidente saliente. La entrevista tuvo lugar en el Salón Oval de la Casa Blanca, ahora reservado exclusivamente a los visitantes del espacio sideral para evitar escándalos. El hombre que estaba concluyendo su mandato contestó, sonriendo, las preguntas.
Los extraterrestres querían saber si en el país regía un sistema de partido único, porque ellos sólo habían escuchado a dos candidatos en la televisión, y los dos decían lo mismo.
Pero tenían, también, otras inquietudes:
¿Por qué han demorado más de un mes en contar los votos? ¿Aceptarían ustedes nuestra ayuda para superar este atraso tecnológico?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
